“Quiero unas planchas de pelo, cariño”

Y así es como llegaron las temibles palabras a mis oídos. Como soy un “techie”, también conocido como “geek” o adicto a la tecnología, mi chica siempre ha dado por supuesto que encargarme el proceso de compra de cualquier gadget o producto mínimamente tecnológico garantiza su futura satisfacción con su nuevo aparatito. Y así, señores, es como he llegado a convertirme en un experto en masajeadores faciales, sistemas de depilación IPL, calentadores de pies, cepillos de pelo iónicos, etcétera.
Yo, que por amor lo hago todo, no me sé negar. Qué le voy a reprochar, a mi pobre chica, que aguanta verme horas delante del portátil en estado de ausentismo vegetativo (cuando programo), que me lava mis camisetas “frikis” y no se queja cuando salgo a la calle con ellas –sí, finalmente lo he conseguido–, que me deja llevarme la tablet cuando la acompaño de compras…

En fin, que ahora ha tocado el turno de las planchas de pelo. Mi proceso de documentación siempre sigue unas etapas que he definido bastante bien a lo largo del tiempo. Chico “tecnoadicto” que tienes la fortuna de tener novia, ¡Te invito a seguir mi proceso!

En primer paso me dedico a buscar la documentación oficial que existe al respeto, aquello que más adelante voy a contrastar con otras fuentes. Por ejemplo, en el caso de las planchas de pelo, me dedico a buscar los modelos más vendidos. GHD, Rowenta, Babiliss… Compruebo sus páginas web oficiales y miro cuantas ventas genera capa plancha de pelo en Amazon. A partir de aquí ya me hago una idea de cómo está el mercado, qué marcas lo dominan y los segmentos de precio que ocupa cada plancha de pelo.

En segundo lugar busco información “no oficial” con la que contrasto lo que sé hasta el momento. En el caso de las planchas de pelo entro en foros de mujeres (sin travestirme, por supuesto), busco páginas web alternativas y que tengan voluntad informativa más o menos neutra (en el caso de las planchas usé Vadeplanchas.com), miro comentarios de usuarias en medios del sector (Elle.es, TrendenciasBelleza…) e intento maridar esta información con la del punto anterior.

planchas de pelo guía

Si sabes buscar, puedes encontrar información valiosa

Acabada la jornada me hago un mapa conceptual (no es broma) con las mejores planchas de pelo que he encontrado. Ha llegado el momento de la jornada de reflexión.

Dejo pasar un mínimo de 24h antes de tomar la decisión de compra. Así me aseguro que los discursos de marketing no me han comido la cabeza y que tomo una decisión racional. Repaso mi mapa conceptual de planchas de pelo… y ¡BANG! Ya sé qué modelo quiero comprar. Sólo me falta buscar en qué sitio lo encuentro más barato y darle al botoncito de “Añadir al carrito”. DIsclaimer: Sí, me enconta comprar en Amazon. A veces incluso compraría en Amazon aún cuando no tienen el precio más bajo. Pero no siempre lo compro todo ahí. Modero mis impulsos.

En definitiva, a mi chica le llegan sus planchas de pelo y, más feliz que una perdiz (porqué sabe que son las mejores del mercado) me da un besazo que me deja seco.

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